El sonido ensordecedor de las aspas del helicóptero llenaba el aire en la helisuperficie privada de la lujosa mansión de los Altamira. Era una noche
El sonido ensordecedor de las aspas del helicóptero llenaba el aire en la helisuperficie privada de la lujosa mansión de los Altamira. Era una noche