Una ola de profunda consternación e indignación sacude al estado de Puebla y a las plataformas digitales tras revelarse los detalles del homicidio de Dominga Pérez Comisario, cariñosamente conocida como Doña Dominga. La comerciante de la tercera edad perdió la vida de manera violenta tras ser interceptada al regresar de su jornada laboral en la junta auxiliar de San Salvador Chachapa, en el municipio de Amozoc. El móvil del crimen: un asalto cuyo botín ascendió a apenas 90 pesos mexicanos.
La rutina interrumpida por la violencia
Los hechos ocurrieron la noche del pasado 4 de agosto de 2026 —precisamente el día en que cumplía 82 años de edad—, alrededor de las 21:00 horas en la colonia 21 de Marzo.
Doña Dominga caminaba apoyándose en un bastón y cargando la tradicional canasta con la que diariamente salía a ganarse el sustento mediante la venta de cemitas. Registros de cámaras de seguridad de la zona captaron los momentos previos al crimen, evidenciando a un individuo que la seguía de cerca por las calles oscuras antes de consumar la agresión.
- El asalto: Según los avances de la investigación preliminar, la adulta mayor entregó voluntariamente el escaso dinero obtenido durante su jornada de trabajo.
- La agresión letal: Pese a no oponer resistencia y ceder los 90 pesos, el atacante la golpeó violentamente utilizando una piedra.
- El trágico desenlace: Vecinos que la encontraron tendida en la vía pública solicitaron el apoyo de los cuerpos de socorro; sin embargo, los paramédicos confirmaron que ya no presentaba signos vitales. La necropsia posterior determinó que la causa oficial de su muerte fue un traumatismo craneoencefálico.
90 pesos: El contraste entre el esfuerzo y la brutalidad
La cifra sustraída se convirtió rápidamente en el epicentro de la indignación nacional. Para Doña Dominga, los 90 pesos representaban horas de esfuerzo físico a sus 82 años; para la opinión pública, el monto desató un debate lacerante sobre la desvalorización de la vida humana frente a la delincuencia y la extrema vulnerabilidad en la que viven muchos adultos mayores en el país.
Las imágenes de la comerciante desplazándose con lentitud, ayudada por su bastón tras concluir su labor diaria, calaron hondo en la comunidad, transformándose en el símbolo de una rutina de trabajo honesto truncada por la barbarie.
Investigaciones y el clamor de justicia
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla mantiene abierta la carpeta de investigación bajo el protocolo de homicidio, analizando minuciosamente los vídeos de seguridad para identificar plenamente al agresor —descrito preliminarmente como un sujeto de complexión robusta, estatura media, gorra, mochila y vestimenta oscura—. Aunque en la zona han circulado versiones extraoficiales sobre la posible implicación de personas del entorno cercano, las autoridades han enfatizado la necesidad de prudencia para evitar señalamientos infundados mientras no existan requerimientos judiciales oficiales.
El último adiós a Doña Dominga
Entre muestras de dolor, coronas de flores y melodías de mariachi, familiares, vecinos y habitantes de San Mateo Mendizábal despidieron a Doña Dominga. El cortejo fúnebre partió rumbo al Templo de San Mateo Apóstol antes de su sepultura en el panteón ejidal.
Durante la emotiva ceremonia, la canasta con la que vendía cemitas estuvo presente, convirtiéndose en el recordatorio tangible de una vida entera dedicada al trabajo honrado. Hoy, el clamor unánime de familiares y vecinos es contundente: que las investigaciones avancen con firmeza y que el crimen no quede en la impunidad.